martes, 19 de mayo de 2015

Natalia

Así, sin más y con nombre propio. Esta niña me ha llegado al corazón ¡y de qué manera!¡Qué lección de vida me ha dado y lo que podemos aprender de estos niños tan puros y con ese corazón tan grande!

En un segundo me ha desmoronado. Con una caricia, con un beso, con un abrazo, con una palabra ... y cuando menos lo pensaba... en el autobús.

¿Qué ha ocurrido? no lo sé. De repente me dice que la quedan 3 dias de práctica en la empresa, y... algunas palabras más a nivel personal que son las que me han desmoronado y han roto mi ego en mil pedazos. 

Y ha ido un paso más allá... ella sabía como me estaba sintiendo yo... me mira, me abraza y me dice... tranquila...

Es curioso como nos complicamos la vida a veces; nos vamos cubriendo de corazas y corazas hasta que solo dejamos ver la punta del iceberg. De repente nos llega un alma pura y en un segundo rompre en mil pedazos todas esas corazas. Y ahora me pregunto ¿quién ayuda a quién?

Natalia no tiene ego, es inocencia, es pura, no juzga, dice lo que siente y es feliz. Natalia se hace amar. Gracias Natalia.